El tetra-brik, concebido inicialmente para servir de envase a productos perecederos como la leche, se ha abierto camino en otros sectores. Así, este verano la empresa ArteOliva empeza a comercializar su aceite en un envase tetra prisma.
La empresa ArteOliva afirma que el uso de este envase responde a una mera necesidad de conservación, evitar la acción de la luz y el aire en el producto. Pero lo cierto es que si observamos el packaging, deducimos que la decisión va más allá y responde a una estrategia de posicionamiento. Es decir, se usa el tetra-prisma para mejorar la calidad del producto y como podemos ver en el envase, se aprovecha muy bien la funcionalidad del tetra-brik para explotar la imagen de marca (el envase no aparece en blanco), pues:
- los alimentos mantienen su valor nutritivo sin necesidad de usar conservantes, sin alterar su valor nutritivo, sin cambios de sabor, olor ni consistencia
- no necesita refrigeración
- es un envase ligero e irrompible
- ahorra espacio de almacenamiento
- el material permite implementar todo tipo de diseños a un coste relativamente bajo
ArteOliva no ha aplicado sólo el envase tetra-pack a su aceite, también lo podemos encontrar en sus salsas de queso.
