El éxito de la línea de platos preparados del chef Martín Berasategui (presentada aquí el mes pasado) ha llevado a este profesional de la cocina a ampliar su menú con una nueva especialidad. La nueva receta son los chipirones en su tinta.
El donostiarra, al igual que en sus compañeros de packaging, ha querido despertar el deseo del consumidor resaltando la calidad del producto. Para ello, el centro del envase sólo lo ocupa la receta, unos chipirones troceados y guisados a fuego lento, acompañados de delicada salsa elaborada con cebolla, pimientos verdes, vino blanco y tomate triturado. Debajo del producto se coloca la firma de su creador, todo sobre un fondo de color neutro como es el gris. Así, se consigue despertar el apetito del comprador al pasar por el lineal.
Los vértices se reservan para acoger la mínima información, el identificador del producto y el tiempo de coción, en una tipografía que resalte pero que no desvíe la atención del producto. En uno de los laterales encontramos una pequeña biografía del chef y en la cara posterior la información nutricional.
Fuente: Informativos.net
